Linfología

¿Qué es la linfología?

El sistema linfático se considera como parte del sistema circulatorio. Se puede decir que existen 3 tipos de circulación:

  • Arterial que transporta la sangre del corazón a todo el organismo.
  • Venosa que transportar la sangre de regreso al corazón.
  • LInfática que se encarga de transportar la linfa de regreso a la sangre hacia el corazón.

El sistema linfático además es una parte primordial de nuestro sistema inmune y además se encarga de mantener en equilibrio la circulación regresando al sistema sanguíneo todo el líquido, que por decirlo de cierta manera “ sale o se fuga” de los vasos sanguíneos.  A consecuencia, cuando el sistema linfático no es capaz de devolver este líquido a la sangre, o bien hay una cantidad mayor de líquido de la que el sistema puede transportar se forma un tipo de proceso inflamatorio llamado “Linfedema”, o edema de origen linfático.

Linfedema

Linfedema Primario. Por afectaciones propias del sistema linfático, que suelen ser por lo general congénitas o de nacimiento, asociado a distintos síndromes.

Linfedema Secundario. Es la causa más frecuente. por lo general está asociado a otras enfermedades o situaciones que afectan al sistema linfático. Puede ser por cirugías, cáncer, radioterapia, infecciones, golpes y traumatismos por solo mencionar algunas. Otro factor importante para el desarrollo de el linfedema es la obesidad y el sedentarismo.

Etapas de Linfedema

Existen varias clasificaciones del linfedema. una de las más aceptadas distingue 4 etapas.

  • Estadío 0. Incipiente, es la etapa más temprana e inicial, es tratable y reversible.
  • Estadío 1. Es reversible, tejido está suave
  • Estadío 2. Puede ser reversible, tejido está más duro, la piel inicia engrosarse y a tornarse de un color más obscuro.
  • Estadío 3. irreversible, piel dura, con coloración obscura e inflamada. En algunas ocasiones hay que hacer extensas cirugías para poderlo controlar.

Como tratamos el Linfedema

El objetivo en el tratamiento del linfedema debe de ser  eliminar la inflamación, estimular la circulación linfática y evitar complicaciones como infecciones entre otras.

Para tratar el linfedema hay que hacer una valoración adecuada del paciente.

Tratamiento suele ser conservador, de ser posible atacando las causas que originó el linfedema.

Terapia Linfática descongestiva

En si, es el desarrollo de un plan individualizado de terapia linfática para cada caso en particular en la que se utilizan una o la combinación de varias técnicas.

Drenaje Linfático Manual

Debe de ser realizado por manos entrenadas para ello, no es un simple masaje de Spa. Su objetivo es promover y estimular la circulación linfática, estimulando los capilares linfáticos.

Kinesiotapes

Son unas cintas especiales que tienen unos canalículos que estimulan la circulación linfática. Son activadas por el movimiento. Deben de ser colocados, acorde a las vías de drenaje linfático a estimular y drenar, por lo que debe de ser por personal entrenado y previa valoración médica.

Terapia secuencial compresiva multicamara

Se realiza colocando al paciente en el área a tratar, previo drenaje manual de cisternas linfáticas. Un dispositivo de compresión neumática intermitente que estimula la circulación linfática, se sumamente confortable y efectivo cuando está bien indicado  y se tiene la constancia adecuada en la terapia.

Presoterapia, vendaje multicapa

Su objetivo, después de realizar la terapia linfática indicada, es contener la inflamación para irla resolviendo poco a poco.

Ejercicio

El ejercicio es fundamental y piedra angular al tratar efectivamente un linfedema, este debe de ser como una rutina diaria, moviendo brazos y piernas, ya que hay que recordar que el la circulación linfática se activa por movimiento.

El tratamiento del linfedema debe de ser dinámico, requiere constancia y paciencia por parte del paciente.

Tratamiento quirúrgico del linfedema.

Se utilizan varias técnicas dependiendo cada caso en especial. Se utiliza como última alternativa cuando está indicado, y no es muy prometedor en muchos casos.

Casos Especiales

Existen diversidad de situaciones y padecimientos venosos que requieren un estudio y atención aún más especial y con un estudio más a fondo. Salen del contexto de “simplemente un problema de várices”. En este tipo de casos nos centramos en establecer rápido el diagnóstico y ofrecer la mejor alternativa de tratamiento para cada uno de nuestros pacientes.

La trombosis venosa profunda en las piernas, en la actualidad, es mucho más común de lo que nos imaginamos. Esta ocurre cuando por alguna circunstancia se forma un coágulo en las venas profundas de la las piernas.

Puede pasar desapercibida, o causar problemas tan simples como dolor o inflamación de la pierna afectada, o tan graves como que el coágulo viaje por las venas y de lugar a una Embolia Pulmonar. Puede dejar secuelas importantes para circulación de la pierna.

Por lo general, el paciente con Trombosis Venosa Profunda, de manera súbita, siente hinchazón importante de la pierna, enrojecimiento, dolor y se torna de un color rojo violáceo. Dentro de los padecimientos venosos, se considera una urgencia, y debe de tratarse como tal.

El diagnóstico se debe de establecer de una manera rápida y concisa, debe de incluir tanto estudios de laboratorio como de imagen para localizar la ubicación del coágulo.

El tratamiento se debe de individualizar, dependiendo cada caso y la localización del coágulo. Puede ser desde un tratamiento médico con anticoagulantes y medias de compresión, hasta procedimientos que impliquen retirar el coágulo del lugar afectado. Siempre debemos encaminarnos a evitar complicaciones por esta situación.

Existen situaciones que una vena se puede ver comprometida en su circulación porque se está comprimiendo por alguna otra estructura, vaso sanguíneo, tumor etc. Esto muchas veces solo da sintomatología de dolor, pesantez, cansancio de piernas sin otro dato evidente, En otras ocasiones puede ser esta compresión la causa del problema varicoso en el paciente, como lo puede ser el síndrome de May Thurner entre otros. Estas situaciones se pueden llegar a complicar con formación de coágulos si no son atendidas oportunamente.

Estos casos requieren de un estudio a fondo y especializado, y centrar nuestro tratamiento en restablecer la circulación en la vena afectada. Anteriormente esto requería de cirugías grandes y extensas, en la actualidad después de establecer el diagnóstico, por lo general se hacen procedimientos endovasculares, mínimamente invasivos para tratar al paciente. Como lo pueden ser fleboplastias, colocación de prótesis endovasculares, stents, entre otros. Teniendo siempre como objetivo incorporar a nuestros paciente en la manera posible a una vida normal.

Las malformaciones arteriovenosas, son originadas de nacimiento, se pueden manifestar desde el inicio de la vida o hacerse evidentes durante el crecimiento. Muchas veces son confundidas con problemas varicosos. Requieren de un estudio minucioso y especializado. Es importante en una persona con MAV, descartar que no existan en otras partes del cuerpo, incluso órganos internos.

Su tratamiento dependerá específicamente de las características y localización de cada caso en particular.

Haz tu cita al (81) 8100 9288
 
Enviar WhatsApp